jueves, 14 de marzo de 2013

Siempre soy yo y mi otro yo, no es un juego de roles

Integrantes de Pendragon en el Taller Medieval

Nos aguantamos que nos digan que venimos de la Biblia o que nos sacaron de Narnia, de alguna forma estamos tratando de cambiar la mentalidad de la gente.

Por: Juliana Blanco









 “Nosotros no buscamos sentirnos europeos, no es nuestro ideal, si pudiera recurrir al termino caballero sudaca, que sería más representativo, no es a lo que me refiero…”, asegura Francisco Mejía, integrante del grupo Pendragon. Este equipo consta de 25 integrantes que buscan hacer una reconstrucción histórica de la Edad Media. Tienen  entre 17 y 30 años, el amor por la historia y la curiosidad por diferentes culturas son el eje central que los une cada semana en el barrio Álamos, al norte de Bogotá en el "Taller Medieval”. Las actividades van desde la talabartería y carpintería hasta tejer cotas de malla y martillar acero. “La idea es hacer todo lo más medieval posible, queremos llegar a poder hacer todo nosotros mismos”.

Foto tomada de Facebook/Pendragon
El grupo está dividido en cuatro casas: La Casa del Dragón que planea los combates, las técnicas y el entrenamiento físico. La Casa del Cuervo maneja los temas de manufactura y arte. La Casa del Siervo se encarga de la música, los shows, malabares y las actividades circenses. Por último, la Casa de Historia, que reúne a las demás, consiste en investigar todas las actividades que se  realizan, desde los objetos que fabrican hasta la manera en que se visten. “Sin la Casa de la Historia seríamos solamente un grupo medieval, no de reconstrucción histórica”, comenta Francisco Mejía, director de la Casa de Historia.

Hasta el momento Pendragon es el único grupo que hace reconstrucción histórica medieval en Bogotá, sus integrantes son historiadores, arquitectos, artistas plásticos y antropólogos. Cada uno de ellos asume unas características específicas dependiendo de la cultura que desean representar, actualmente se reconstruyen perfiles de cultura celta, judía, sarracena e hindú. Para el equipo todas las culturas del 500 a.C, hasta 1500 d.C, son reconstruirles y hacen parte del interés grupal.

“Nosotros no creamos un personaje como en el teatro, sino que creamos una persona; pudimos haber sido un sujeto en esa época”, asegura Andrea Pobacia o Hüsfreyja Ingun Sigurdöttir, quién hace reconstrucción vikinga. Cada integrante debe escoger un nombre de reconstrucción histórica ya que funciona como una credencial dentro de la organización.  

Para  Gustavo González, quién hace reconstrucción escandinava, la elección del personaje es para delimitar un campo de investigación más que para cumplir un rol. “Lo importante a la hora de representar un personaje específico es la investigación que requiere”. Para los integrantes del grupo es importante hacer una distinción entre lo que ellos llaman reconstrucción histórica y lo que comúnmente se conoce como juegos de rol. “Todo el tiempo soy yo y mi otro yo, no se trata de un juego de roles, es la manifestación de otra parte de mí”, cuenta Francisco Mejía.

Para el doctor y licenciado en Humanidades Ricardo del Molino “la forma de elegir que quieren vivir como en la edad media es renacentista, esa decisión de hacer lo que yo deseo con mi vida en la edad media no existía. Luego, decidir ser medievales los hace hombres renacentistas”. La búsqueda de identidad para Manuel Rodríguez, quién hace reconstrucción de un sarraceno del siglo XII, se centra en reforzar la identidad que tienen antes de entrar al grupo. “Cuando viene alguien que quiere ser un vikingo, por ejemplo, ya tiene unas bases que le permiten imaginárselo y a partir de Pendragon se sientan las raíces en ese tema específico.”

Los integrantes del grupo promueven cuatro valores que consideran los define colectiva e individualmente: honor, lealtad, valor y justicia. “Es una cuestión de autocrítica y autodisciplina donde busco siempre auto mejorarme para que la ética me acompañe y me haga tomar las mejores decisiones para todos, no solo para mí”, asegura Francisco Mejía, quien hace reconstrucción de un caballero inglés del siglo XIII.  
Gustavo González
Foto tomada de Facebook/Pendragon
Hacer reconstrucción histórica es la manera en que se enfrentan al mundo, ellos no esconden lo que son ni se intimidan por lo que pueda decir la gente al verlos caminar “disfrazados” porque, como dicen “nos aguantamos que nos digan que venimos de la Biblia o que nos sacaron de Narnia, estamos tratando de cambiar la mentalidad de la gente”, comenta  Hüsfreyja Ingun Sigurdöttir.

Existen otro tipo de críticas que se refieren específicamente a temas de fondo sobre la concepción de la reconstrucción histórica. Para el profesor Del Molino una cosa es la memoria y otra es la historia. “La historia es un proceso cognitivo empírico científico y es la reconstrucción del pasado a partir de cosas objetivas a las que se hace inferencia y la memoria es simplemente recordar cómo fue algo”. Para algunos como dice el profesor este tipo de prácticas pueden ser “esnobismo urbanita”, pero para los integrantes de Pendragon es una manera de hacerse visibles en la sociedad moderna en la que viven. El ideal de Pendragon es poder llegar a construir una aldea medieval en Colombia para mostrarle a la gente que la historia es de todos.  

Movilidad peatonal en Bogotá, un gran "sancocho de cosas".

 

Por Daniela García Lara 

A pesar de los lineamientos pactados en la Ley de Universalidad de movilidad peatonal, lograr conservar un buen tráfico en el espacio público de Bogotá es todo un reto. Peatones, bicicletas y vendedores, son los protagonistas de este "sancocho de cosas".


jueves, 7 de marzo de 2013

Propuesta de movilidad para los bogotanos

Actualidad Extéreo ¡En Imgur!

ActualidadExtereo2013 on Imgur

Están invitados a nuestra galería de fotos, disfruten el recorrido visual de nuestras publicaciones.

Sustitución de vehículos de tracción animal. Bogotá.

             

Por Alejandra Hormaza

La Secretaría de Movilidad de Bogotá dio inicio al proyecto de sustitución
de vehículos de tracción animal, buscando una mejoría en el trabajo de los
carreteros. El pasado 6 de Marzo se hizo la entrega simbólica de carros
automotores, y se estima que el proyecto continúe beneficiando a más de estos
trabajadores.

Créditos:
Fabián Carrascal – Cámara
Marta Coronado – Secretaria de Movilidad Encargada

Enrique León
Nelson Roa
Jorge López
- Representantes Gremio de Carreteros

Transmilenio - What do they think

.
By Juliana Blanco

The problems of public transport in Bogota remain an obstacle to enjoy the city. Foreigners and locals speak with us about TransMilenio system deficiencies.


''La policía nos persigue como si fuéramos hampones… ''



El bicitaxi es el sustento para más de 5.000 familias en Bogotá, según Wilson Castaño. 
Desde hace 10 años, el transporte ilegal en Bogotá es el fenómeno que se presenta en materia de movilidad como respuesta a la falta de transporte público legal en los barrios de menor acceso a las vías principales de la capital colombiana.

Por Fabián Carrascal




Desde la aparición del bicitaxi hasta hoy día, el servicio se ha hecho en busetas, en camionetas de servicio público especial, en taxis, tricimóviles y mototaxis. Estos medios sirven  como “alimentadores” de TransMilenio en zonas donde no hay cobertura de rutas oficiales. Los 13 barrios donde existe este fenómeno son: Patio Bonito, Abastos, Toberín, Usaquén, Bosa, Kennedy, Suba, San Miguel, Salitre, Teusaquillo, Barrios Unidos, Tunjuelito y Puente Aranda.

Sobre la carrera 30, al bajar el puente de la estación de Transmilenio de Simón Bolívar, se ubican 15 conductores de bicitaxis quienes prestan el servicio a los habitantes de los conjuntos residenciales más lejanos del barrio San Miguel como: “Caminos del Viento” y “Modelo Norte”. Cobran de $700 a $1.500 por pasajero dependiendo de la distancia. Los conductores, dos veces a la semana, tienen que dejar de prestar el servicio debido a los controles de la Policía de Tránsito. Wilson Castaño, conductor de bicitaxi, está muy inconforme con las medidas de control: “La policía nos persigue como si fuéramos hampones y nos quitan los carros dizque porque somos ilegales y pues hasta donde yo sé la ilegalidad es vender contrabando, vender cd´s piratas y estafar. El tránsito hace bajar a los pasajeros y le piden la cédula abusivamente; nos incautan el carro y los llevan para los patios y allá dura entre 20 y 40 días. Nos toca pagar entre $150.000 y $350.000 para recuperar el carro, que para mí es un abuso con la gente que no tiene.”

Bicitaxis ubicados en la estación de Transmilenio Simón Bolívar
La situación de los mototaxistas es similar. Se ubican en diferentes lugares como la calle 116 con Boyacá y en la calle 80 con carrera 119; utilizan casco, chaleco y en la parte posterior tienen un aviso que dice: “Mototaxista, trabajador honrado”. El único factor que los diferencia de los bicitaxis es que este grupo de 12 motociclistas cobra $1.500 en zonas aledañas y entre $8.000 y $13.000 en las más distantes, como el centro de Bogotá. La gran mayoría de vecinos del sector tiene conocimiento sobre la ilegalidad y los riesgos de este medio pero afirman que la necesidad los obliga a tomarlo porque el transporte y las rutas de buses es insuficiente, tal es el caso de Carolina Pinilla, quien utiliza el mototaxi para ir a la Universidad. “Yo tengo que decir que es un poquito inseguro porque uno va muy expuesto…El mototaxi tiene la capacidad de escabullirse entre los carros, es más ágil el recorrido y más económico… Sí, sí sabía que es ilegal pero lo cojo es por la necesidad, por el afán, por todo. Nunca he visto a los tombos jodiendo, están por la zona pero no les dicen nada y hasta que no lo hagan no lo dejaré de utilizar”.

Las personas que prestan el servicio se han reunido en varias oportunidades ante la Secretaría de Movilidad y la gobernación de Cundinamarca radicando procesos de petición para exigir su legalización. Tal es el caso de la Federación Ecológica de Tricimoviles de Colombia (Fecotricol) que con ayuda del entonces Concejal Carlos Orlando Ferreira presentaron el proyecto de acuerdo 244 de 2011 para que el bicitaxi dejara de estar en la marginalidad. Sin embargo el Distrito hizo caso omiso a la petición que ya se encontraba establecida en la sentencia C-981 de 2010 de la Corte Constitucional. “Personalmente yo sí apoyo el transporte y su legalización, las personas que lo hacen sólo están prestando un servicio que no contamina ni nada. Para los carros debe ser incómodo. Pero como usuario yo digo que deberían crear normas para legalizarlo”, afirma Luis Fernando Blanco, usuario de bicitaxi.


Según un informe publicado en la página oficial de la  Secretaría Distrital de Movilidad, el servicio de transporte se debe prestar con equipos autorizados y matriculados previamente homologados ante el Ministerio de Transporte. De igual manera, comunican que  la prestación del servicio es ilegal en la medida en que la actividad de conducir un vehículo es considerada una actividad de riesgo y requiere de responsabilidad civil y contractual; por ende, hasta que no exista una normativa diferente en materia de responsabilidad para el conductor y para el pasajero no será legalizado.

En la sentencia C-981 del primero de diciembre de 2010, la Corte Constitucional estableció la aplicación de la infracción a que las entidades territoriales reglamentaran las condiciones bajo las cuales se puede prestar el servicio de transporte público en vehículos no motorizados en sus jurisdicciones. Desde esa fecha la Secretaría Distrital de Movilidad no ha reglamentado la prestación del servicio de transporte público en vehículos no motorizados porque sugieren que el Concejo Distrital de Bogotá es la entidad competente para expedir este proyecto de conformidad con los numerales 1º y 19º del artículo 12 del Decreto Ley 1421 de 1993, que expone: 1. Dictar las normas necesarias para garantizar el adecuado cumplimiento de las funciones y la eficiente prestación de los servicios a cargo del Distrito (…)y 12. Dictar normas de tránsito y transporte.

Actualmente, la Secretaría Distrital de Movilidad espera que con la inauguración de la primera etapa del proyecto del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP), el pasado 30 de Junio de 2012, se pueda cubrir las rutas que han sido invadidas por el transporte ilegal en Bogotá con el fin de garantizar gradualmente la conectividad, cobertura y accesibilidad para toda la población de la Ciudad.

Prestación del servicio de bicitaxi en el barrio San Miguel