jueves, 3 de octubre de 2013

Madre de hijos ajenos


Por: Carolina Cortés Jiménez @ccortesj
       Ana María Triana @am_triana

María* sirvió como madre subrogada hace unos años a una familia estadounidense, como la mayoría de las mujeres, lo hizo por necesidades económicas y ahora repite el proceso y será la progenitora de un par de gemelos para una pareja gay. En el mundo está practica es muy popular, sobretodo en Estados Unidos; sin embargo, en Colombia aún no cuenta con un marco legal.

 


El alquiler de vientre se conoce también como maternidad subrogada y es definido como “el acto reproductor que genera el nacimiento de un niño gestado por una mujer sujeta a un pacto o compromiso mediante el cual debe ceder todos los derechos sobre el recién nacido a favor de otra mujer que figurará como madre de éste”.

En este evento la mujer que gesta y da a luz no aporta sus óvulos. Las madres sustitutas aceptan llevar a término el embarazo y una vez producido el parto, se comprometen a entregar el hijo a las personas que lo encargaron y asumieron el pago de una suma determinada de dinero o los gastos ocasionados por el embarazo y el parto. 

Bailando entre recuerdos


por: Sebastían Pinilla y Natalia Caguasango
       @jsebastianpc @Natacaguasango
 


El mercado de las pulgas de San alejo siempre se ha caracterizado por tener los objetos y los personajes más curiosos de Bogotá. Entre esos está Cachucha Bacana, un hombre de 79 años, que  cuenta con su propio show de baile junto a una pareja de baile inigualable, Margarita Tumbacatres. Sin embargo, antes de esto, él tuvo que vivir varios episodios doloroso pero a pesar de eso cada domingo reúne a muchas personas que desean verlo ventilar su alegría. Tanto así que lo llamaron presidente honorario de la ficticia pero jocosa Asociación Viagra de Viejitos que significa Viejitos Agradecidos.

Cuidado y mantenimiento de los árboles bogotanos


Por: Michelle Sanchéz @michyrussi
       María Camila Triviño @kmilatrivino



Bogotá es una ciudad que crece cada vez más rápido, lo que impide que la naturaleza crezca paralelamente;  sin embargo existen organismos que se encargan de cuidar  los pulmones de la ciudad: Los árboles.

Ingresa aquí: http://bit.ly/190kxZr

La legión de ángeles de los extraterrestres de Rael


Por: Laura Bustamante @laurabustamant

Bajo el sol radiante destellos de luz se escapan de una de las cinco cruces que como amuletos son llevados por cinco personas, una cruz esvástica rodeada por una estrella de seis puntas acompañan una camiseta que reza el slogan Dios no existe. Todo sugiere símbolos de lo que pudo haber sido un pasado nazi o tal vez algo distinto. Esa es la cruz que como un talismán usa a diario María Camila Gutiérrez. Este símbolo es el que identifica a los raelianos, la estrella significa el infinito en el mircrocosmos células de cada persona y el macrocosmos los panetas.  




Joe Bayhan, líder comunidad raeliana de Miami

Siendo las 11:30 bajo el sol radiante del reloj del Parque Nacional se inicia la meditación para conectarse con los Elohim, seres que habitan más allá de este planeta y con quienes se comunican cada primer domingo del mes. Con brazos extendidos, ojos cerrados y palmas con dirección al cielo todos juntos repiten la oración que inicia Camila líder de Los ángeles de Rael junto con Leonel Gallo líder en Bogotá “Elohim amo a todos los seres humanos como a mis hermanos pues están hechos a su imagen y semejanza, Elohim hare todo los posible por darlos a conocer a mi alrededor  y dar a conocer lo que me ha sido revelado, Elohim…”.                                                                

Luego mentalmente se emprende un viaje astral  lejos de este planeta, una expedición por toda la vía láctea en busca de un vínculo con sus creadores y padres los Elohim y a quienes agradecen por cada célula viva de su cuerpo puestas por  ellos.

Símbolo raeliano la estrella de David
         y la cruz esvástica
En medio de la meditación se logra escuchar voces que gritan ¡Dios si existe!  en contra de los integrantes, pero eso no logra perturbar la tranquilidad del culto a través del cual los raelianos establecen un vínculo con quien dicen ser su Dios, Rael. Al finalizar la meditación se reúnen en círculo y se abrazan afirmando gracias Elohim y se disponen a difundir el mensaje de Rael por distintos lugares de la ciudad.

La historia de los Raelianos nace 39 años atrás en Francia cuando el 13 de diciembre de 1973 Claude Vorilhon fundador del movimiento, relató su experiencia tras haber sido contactado con un Elohim quien le reveló la verdad sobre el Antiguo y el Nuevo Testamento. El mensaje  dice que después de la formación de la Tierra, unos seres de otro planeta, los Elohim, crearon a los humanos y al resto de los seres vivos mediante manipulación del ADN e ingeniería genética. En esa revelación Vorilhon narró cómo estos seres enviaron a todos los profetas  Abraham, Buda, Jesús, y Mahoma. Desde entonces Vorilhom se convirtió en Rael que significa luz de Dios o embajador de los Elohim.

En la estructura de los raelianos las mujeres son conocidas como “Ángeles de Rael, legión


que se fundó hace 6 años y está presente en países como Canadá, Estados Unidos, México, Venezuela y Colombia, de la cual María Camila Gutiérrez es líder en Colombia. La orden aunque hace parte del movimiento funciona de forma independiente de la estructura raeliana y apoya los mismos principios de la religión como la poligamia, el divorcio, el aborto, la libertad sexual, y la clonación. También proclaman la búsqueda de un equilibrio entre hombres y mujeres para devolverle el lugar que merece la mujer, ya que por siglos ha sido subyugada por el sexo masculino y vista como objetos sexuales.


La misión de estos ángeles además es llevar el mensaje de la feminidad,  
la paz, el amor y
A la izquierda Leonel Gallo lider comunal raeliana Bogotá,
Joe Bayhan y Carlos Bernal integrante raeliano
la fraternidad a la comunidad. “La orden de los ángeles se encargan de concientizar tanto a hombres como a  mujeres de la feminidad, la cual se ha perdido debido a la lucha de géneros cuando podemos ser totalmente iguales a los hombres y tener los mismos derechos pero sin dejar de ser femeninas ni amorosas” dice Camila con suavidad.

Para Raquel Díaz, ángel pluma dorada y representante de Los Ángeles de Rael, en Latinoamérica son muchos los tabú alredor de los principios de esta legión        “Las personas creen que las mujeres raelianas se acuestan con todos los hombres de la comunidad porque confunden la libertad en la sexualidad con la sexual, nuestra libertad es la de decidir si se es gay, lesbiana o bisexual no de acostarse con todo el mundo, cada quien decide con quien quiere estar y con quien no”.
Mensaje insignia de los raelianos

El aborto al igual que la desaprobación del matrimonio católico como una unión que no es hasta que la muerte los separe sino hasta cuando cada quien quiera  estar con el otro, es otro de los principios dentro de la religión que han causado gran controversia. Para Leonel Gallo líder raeliano en Bogotá “El dilema del aborto es porque se acaba una vida pero  un embarazo a la semana no tiene vida porque el embrión no es un feto, sería lo mismo hablar cundo un hombre eyacula el espermatozoide también tiene vida, o en la menstruación también son vidas que se pierden.”

Hoy en Colombia el movimiento raeliano no supera las 100 personas incluyendo las seis mujeres que son parte de la legión de Ángeles de Rael, pese a que es una comunidad con pocos integrantes es abierta a recibir siempre nuevos integrantes pues su misión la que fue dada por los Elohim fue la de llevar la verdad de nuestra creación a través del mundo para el día de su retorno a la tierra en el 2035.


El precio de una entrada




Por Julián Bernal


Una boleta puede ser tomada como un bien de primera necesidad  ya que al ser una actividad recreativa pertenece a la  canasta familiar.
Conseguir una boleta en los expendios es una misión prácticamente imposible cuando son eventos con una gran demanda. Es en ese momento en que los revendedores entran en juego y se aprovechan de la necesidad de las personas.



  • Los revendedores deben morir – afirma Felipe
  • Pero en cierto modo nos ayudan cuando no conseguimos boletas – dice Nicolás
  • Las boletas no se acabarían si no existieran, y cualquier hincha podría comprar en los expendios, concluye Felipe
Con la Selección Colombia cerca de la clasificación al mundial de Brasil 2014 es común que las boletas se agoten luego de tres o cuatro horas de empezar a venderse, aunque las filas de personas no sean tan largas. Entonces se genera una pregunta: ¿dónde están todas las boletas? La respuesta es sencilla, en manos de los revendedores.
La reventa de boletas es adquirir un número importante de entradas a un evento y ofrecerlas a precios más altos según la necesidad del cliente. Este tipo de práctica hace parte del empleo informal, ese que según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) en ciudades como Bogotá, alcanza el 44.1%, mientras que en Barranquilla, sede de la selección, es del 53.7%.


Empleado de Ticketshop (Izq) entregando boletas para la final a revendor (Der)

La ley no es clara ante este hecho. El código de Policía afirma que: “Compete a los Alcaldes o a quien haga sus veces, imponer decomiso de tiquetes o boletas para espectáculos cuando se pretenda venderlos por precio superior al autorizado”. De, manera indirecta en el código penal se especifica que si alguien tiene bienes de primera necesidad (boletas) que representen más de 33 millones (50 salarios mínimos vigentes) de pesos puede ser judicializado por acaparamiento.
Reconocer a un revendedor no es difícil ya que la mayoría de ellos, entre el disimulo y la frescura, ofrecen las boletas con consignas como “si hay oriental”, “compro boletas que sobren” o de manera directa abordan al cliente potencial preguntando “¿qué necesita? Le vendo boletas”. Ninguno de los revendedores usa  prendas alusivas a los equipos. Su edad promedio es los cuarenta años. Se ubican cerca unos de otros para que, en caso de que llegue la policía, alguien pueda avisar y así los demás logren emprender la huida.
“Los precios de las boletas pueden aumentar en un ciento por ciento de su valor original dependiendo de varios factores como el tipo de partido, la localidad de la boleta, la necesidad de las personas, la demanda de boletas, la posición del equipo en la tabla y hasta la cara, que desempeña un papel fundamental”, comenta Leidy* revendedora de boletas.
De esta forma una boleta para Oriental General que cuesta normalmente 33 mil pesos puede ser vendida en 66 mil pesos, aunque no todo es ganancia, ya que el negocio pierde su plusvalía cuando el partido es malo o el equipo va mal. En este caso las boletas “se regalan para no quedarse con ese papel”.
Los dos mayores expendedores de boletas del país, Tuboleta y Ticketshop, permiten la compra de entre cinco y diez boletas por persona para eventos. Esto si bien no es la razón fundamental de que las entradas caigan en manos de revendedores sí contribuyen al fenómeno. Pero sin lugar a duda el papel de dirigentes y organizadores es el más importante porque son ellos quienes hacen que el negocio funcione entregando boletas por debajo de cuerda para su propio lucro.

*Nombre cambiado por petición de la fuente

Cómo te escuchas Bogotá...


Por: Diego Cangrejo



Balas de bebé... y otras canciones de cuna, 1996



El rock bogotano ha sido una excusa para mostrar los diferentes sonidos de la ciudad, una de las tantas visiones de Bogotá se representan a través de dos bandas que en los 80´s crecieron con sonidos muy propios pero que con el transcurrir del tiempo se han transformado en la voz del ser capitalino... 


¿El rock puede describir a Bogotá?, esta música retrata una ciudad donde sus habitantes viven como si el espacio en donde les ha tocado vivir fuera el inadecuado, un contrariado laberinto de cemento, estratos y “pequeños” recorridos cotidianos, que invitan a escuchar los sonidos que registran la agresividad de sus calles, la insolidaridad e indiferencia, la naturalidad de sus habitantes o el “orgullo” por ser habitante de la ciudad.


 
 



1280 Almas Primer Álbum:  Háblame de Horror, 1993


El rock Bogotano es la clara muestra de la evolución social de estos sentimientos; existen dos bandas que se comprometieron con la ciudad desde distintas actividades y han estado presentes en el desarrollo de las políticas y campañas que han emprendido diversas organizaciones. 1280 Almas y La Derecha son las agrupaciones que en principio se le midieron a ser parte de la re-nombrada cultura ciudadana.
Foto: Concierto Radionica 2012, Fotografías cortesía: Daniel Rodríguez    


El origen de estas bandas se remonta a finales de los años ochenta, en medio de un agitado momento político y social, el rock en Bogotá empezó a cobrar fuerza. Como lo cuenta Hernando López percusionista de 1280 AlmasPara ese tiempo La Candelaria estaba invadida por los bares y sitios de rumba que iban progresivamente convirtiendo una zona cultural en un sitio de parranda, pero al mismo tiempo surgió un sonido bogotano, auténtico, que en ocasiones se ha convertido en estigma”.




Hablar del origen de este “boom” del rock capitalino exige hablar de músicos que participaron activamente en la formación de las distintas bandas, La Derecha es una de estas agrupaciones; “nuestra propuesta es una mezcla del punk, el son montuno y el joesón para producir un sonido fresco” así se describe la banda Francisco Nieto uno de sus fundadores. La banda nació como un proyecto cultural que integraba la producción musical con propuestas escénicas, con el video de “Ay, qué dolor”, su primer sencillo, llevaron al aficionado al videoclip a hacer un breve pero representativo viaje por la Bogotá de los años noventa. Desde el centro hasta sectores ignotos como la desembocadura del río Fucha en el San Cristóbal,  y hasta el Puente del Común en la entrada a Chía,


Pero si se habla de una banda que reúna en su ser el sentimiento y el sonido bogotano, hay que referirse a las 1280 Almas. Nacida en los corredores del colegio INEM de Kennedy, agrupó a unos adolescentes con idénticas inquietudes musicales e ideas políticas, quienes bajo la influencia innegable de Andrea Echeverri y sus Aterciopelados; representantes de uno de los sonidos característicos de la ciudad y hoy en día de Colombia, arrancaron un proyecto en el que se fusionaba el rock, el punk y la música popular colombiana, proyecto que se llamo “Delia y los Aminoácidos”, gen fundamental en la construcción del rock bogotano. Desde su aparición con su álbum Con el corazón en la mano esta banda ha impulsado la convivencia, la tolerancia, la inclusión y el amor por esta urbe de siete millones de habitantes.


Sin embargo, Como cuenta López “no todos le entramos al juego del éxito, de las grandes giras, de las entrevistas medio mongoloides en los programas de la mañana”. A pesar de haber grabado con BMG y haberse comprometido a sacar tres álbumes, se apartaron de toda gloria y fortuna, se negaron a dejarse patear los cuartos traseros por la chabacanería del mercado y se convirtieron en el sonido del rock bogotano, en su actitud, en la banda sonora de ese sentimiento extraño que nadie conocía: el amor por Bogotá. Una palabra, un grito, una marca de estilo de Las Almas que se tradujo en algo irrefrenable en los rockeros bogotanos: ¡Alegría!


Así, después de veintiún años de ires y venires, de giras mundiales, nacionales y locales, los sonidos del rock bogotano siguen ahí, haciéndole propaganda a la tolerancia, al respeto, a la inclusión y la convivencia. Como en 2005, en el teatro al aire libre de La Media Torta cuando las Almas convocaron a unos cientos de cuarentones, por encima de las bandas invitadas, les recordaron quiénes somos y qué es lo que hay que cuidar. Como La Derecha que, aún siendo parte de una campaña publicitaria, puso al abarrotado estadio El Campín a corear su rock,  logrando que el bogotano ame a su ciudad y se reconozca en la diferencia conviviendo uno al lado del otro.







Dime de dónde eres y te diré quien eres


Por: Edward Quintero Amaya
@EdwardQuinAmaya


Escudo representativo del Cabildo Indígena Nasa en Bogotá.
Cuando destierran una comunidad que vive y se basa en su territorio, todo puede cambiar. Sin embargo, los Nasa siguen siendo lo que son sin importar donde estén. Esto lo demuestran gracias a su sentido de pertenencia ancestral y a su lucha contra el desarraigo cultural.
Según la ONIC (Organización Nacional Indígena de Colombia), el territorio de la comunidad indígena Nasa, la cual hace parte de los 102 pueblos indígenas colombianos, está ubicado al suroccidente del país. Exactamente en Tierradentro, que se caracteriza por sus exóticos lugares como el Nevado del Huila, la Laguna de Juan Tama y el Páramo de Moras.

“Nosotros acostumbrábamos a cultivar, caminar por los sembrados y disfrutar de nuestra naturaleza todo el tiempo que fuera posible” dijo Leidy Johana Onue, miembro de la Comunidad Nasa. Pero en un territorio en donde lo único que se encuentra son personas siempre con prisa, automóviles pitando y un ambiente frio y tosco, el deseo de disfrutar de la naturaleza pasa a un segundo plano.

Desafortunadamente en Colombia, un país históricamente atropellado por el conflicto armado, la herencia ancestral no escapa a sus problemáticas. “el desplazamiento forzado es una de las principales razones por que la comunidad Nasa ha tenido que llegar a Bogotá, para resguardar sus vidas y continuar”, explicó Jaime Nasa, gobernador del Cabildo Nasa de Bogotá. No obstante, las razones para estar en Bogotá pueden ser otras, como la búsqueda de una mejor educación y economía.

Pese al cambio territorial, para los Nasa lo más importante es la construcción de una buena convivencia dentro y fuera de su comunidad. “Hay un camino bueno, el cual debemos encontrar sin discriminar, sin dividir, sin equivocarlos. Los Nasa pensamos en ser unidos desde la cultura de los pueblos ancestrales, desde nuestros mayores, que nos dejaron su legado”, afirmó Andrés Onue, miembro de la comunidad Nasa.

Sin embrago para este pueblo indígena, dentro de sus enseñanzas ancestrales, es fundamental la defensa de su cultura e identidad frente a toda circunstancia. Por lo tanto, existe la disposición de generar un encuentro con la civilización urbana, pero en ningún momento desapropiarse de lo que son, sin necesidad de estar en contacto con su territorio.

Entonces, para luchar contra la desapropiación cultural debido al desplazamiento, se ha creado un mecanismo muy efectivo, el cabildo. Este, es una organización que viene desde la colonia y nace con el fin de hacerle resistencia a la anulación cultural. “El Cabildo Nasa de Bogotá plantea su fortalecimiento como estrategia para resistir culturalmente, como sujetos colectivos, y proyectar su sentido identitario, comunitario y solidario a través de nuevas propuestas políticas” dijo Jaime Nasa gobernador del Cabildo Nasa de Bogotá. Además se constituye como la base para obtener una mejor calidad de vida en cuanto a salud, vivienda, educación y afirmación política.

Líder Nasa Oliva Prado Latín, fotografía Autor.
La misión de esta organización es crear actividades para hacer que los habitantes Nasa en Bogotá no pierdan su identidad, en primer lugar, pero también crear estrategias con el fin de ambientar espacios citadinos como propios de la cultura Nasa. Sin embargo, las condiciones no son las apropiadas. “No es lo mismo saber que en Toribio, de donde soy, nos hacíamos alrededor del fogón a escuchar a nuestros abuelos o compartir de la comida, a estar en la sala de una casa o un apartamento, simplemente hablando” dijo Leidy Johana Onue.

Pese a esto, para los Nasa, el territorio no es solo donde se está pisando en un momento determinado sino tiene que ver más allá. “Así los Nasas estemos dentro o fuera de nuestro lugar de origen, seguimos siendo Nasa, por qué la tierra puede ser una cosa y otra las creencias, costumbres y pensamientos”, aseguró Jaime Nasa. De esta manera es como esta comunidad se enfrenta a una sociedad tan fuerte y arraigada como la bogotana.

“En ocasiones los más vulnerables al desarraigo son los jóvenes y los niños. Sin embrago, son controlados no solo por sus padres sino por toda la comunidad que pueda intervenir. La unión es lo que para los Nasa nos vuelve fuertes” afirmó Leidy Johana Onue, miembro de la comunidad Nasa.

De esta manera queda demostrado como una comunidad puede luchar con éxito para no perder su identidad. Esto logrado bajo la pertenencia de un imaginativo colectivo enmarcado en las enseñanzas ancestrales y la inspección ejercida por todo un pueblo. “Juntos es imposible que nos destruyan culturalmente, tendrán que desatarnos y eso es imposible”, dijo Jaime Nasa gobernador del Cabildo Nasa de Bogotá.